Sala de exposición virtual
Son las 8:30 de la mañana. Lea Rosendahl, una prometedora auxiliar de laboratorio químico, entra en el laboratorio y coge su bata del perchero. «Hoy tengo que evaluar dos síntesis y estudiar para mis exámenes. También tengo que ocuparme de los controles de reacción». Se pone la bata mientras se dirige a su puesto de trabajo. «Mi jornada se alterna entre el trabajo práctico de laboratorio y el aprendizaje teórico. Me encanta esta variedad».
Lea está cursando su tercer año de formación profesional en BYK, en Wesel (Alemania). Empezó en agosto de 2023, pero su interés por la química como posible salida profesional comenzó mucho antes. Cuando aún estaba en el instituto, realizó unas prácticas como auxiliar de laboratorio químico en otra empresa, y enseguida tuvo claro: «Esto es lo que quiero hacer profesionalmente. La sólida reputación de BYK me animó a presentar mi candidatura aquí».
Se nos concede mucha libertad, lo que demuestra la gran confianza que se deposita en nosotros para trabajar de forma responsable y cuidadosa.
Al principio de su formación, la atención se centró en los conocimientos teóricos, que pudo aplicar y profundizar directamente mediante experimentos y pruebas prácticas. «Nuestro formador depositó mucha confianza en nosotros y nos permitió trabajar de forma autónoma desde el principio». Lea pudo involucrarse de inmediato, tanto en proyectos en curso como asumiendo responsabilidades.
En BYK, la formación de los jóvenes talentos hace hincapié en la independencia y el desarrollo a través de la confianza desde el primer momento. «Por supuesto, también fue un poco complicado asumir tanta responsabilidad», afirma Lea. «Pero gracias al apoyo incondicional y a la libertad que me dieron, pude ganar confianza rápidamente y contribuir de forma eficaz». Cuando le confiaron su primer proyecto independiente, Lea pronto se dio cuenta de que su opinión importaba y de que sus experiencias y resultados se tomaban en serio. «Esta sensación de contribuir de verdad me demostró que mis ideas pueden tener un impacto real».
Junto con otros dos aprendices, Lea tuvo la oportunidad, durante su primer año de formación, de investigar, diseñar y presentar un póster informativo sobre el tema «Sostenibilidad en el laboratorio» al equipo de investigación y desarrollo de Wesel. ¿El resultado? Hoy en día, el póster cuelga en todos los laboratorios de BYK del mundo. «Fue una experiencia que me fortaleció personalmente y me permitió superarme a mí misma».
Para Lea, oportunidades como esta demuestran la gran confianza que se deposita en los aprendices y lo mucho que se valoran sus aportaciones. Tanto los responsables como los compañeros están siempre abiertos a las preguntas y dispuestos a compartir sus conocimientos. «Todo el mundo interactúa en pie de igualdad, independientemente de su cargo o departamento».
Durante su formación profesional en BYK, Lea ha aprendido a asumir nuevas tareas y ha podido seguir desarrollándose. También ha aprendido lo importante que es hacer preguntas. «Esta experiencia me ha demostrado que la curiosidad y la iniciativa no solo están permitidas, sino que se fomentan activamente, y que este intercambio me permite crecer tanto a nivel personal como profesional».
En 2025, los aprendices de BYK fueron reconocidos como los mejores de su promoción por la Cámara de Industria y Comercio del Bajo Rin por decimosexta vez consecutiva. En total, los aprendices de BYK se han situado entre los mejores de su promoción en Renania del Norte-Westfalia en diez ocasiones, y en dos ocasiones incluso han sido nombrados entre los mejores de toda Alemania.